Publicidad:
La Coctelera

antiimperialista-marxista

"se abriran las grandes alamedad por donde pase el hombre libre para construir una sociedad mejor" Salvador Allende

29 Enero 2007

A un año de Gobierno del MAS.

Enviado por revista "El Plumazo"

La revista boliviana "El Plumazo" ha lanzado un número especial dedicado al primer año de Gobierno del Compañero Evo morales Aima. Ellos generosamente nos han enviado algunos de sus artículos.

Evo, un año de realizaciones (Editorial)
Bolivia en la hora latinoamericana (Fernando Valdivia Antisolis)
Balance Económico 2006 (Jenny Mamani)

EDITORIAL

Evo, un año de realizaciones

Sin duda, la prensa y los medios de comunicación saturarán estos días sus páginas con juicios y valoraciones de lo que ha sido el primer año de gobierno de Evo Morales y el Movimiento al Socialismo. En el acomplejado ánimo de ser “ecuánimes” y para contrarrestar las opiniones de criticones que pululan en sus páginas y pantallas de televisión, optarán por poner una de cal y otra de arena; aunque una venga en cucharilla y la otra en carretada.

No podríamos dejar, en esta oportunidad, de subrayar las realizaciones de esta gestión gubernamental que marca, sin duda alguna, una clara diferencia de contenido y de forma con las anteriores administraciones de los últimos veinte años.

De forma, porque para sorpresa de todos, enunció un programa mínimo de realizaciones como promesa electoral, y cumplió con aquellas que fueron consideradas fundamentales para transformar el país. Tambien, porque la lucha contra la corrupción dejó de ser una frase vacía en boca de cuanto corrupto ocupó espacios de poder en los últimos años, para traducirse en una rebaja de sueldos en las altas esferas de los poderes del Estado; en el cierre de válvulas de gastos reservados y de representación verdaderamente insultantes; en una reivindicación auténtica de nuestra cultura ancestral indígena y campesina, expresada no solo en la consulta y rendición de cuentas de lo actuado a los movimientos sociales.

Entre los logros, dos marcan una pauta diferente: la Asamblea Constituyente y la nacionalización de los hidrocarburos. En el primer caso, se tuvo que afrontar el chantaje de la derecha, que propuso e hizo aprobar una convocatoria a todas luces digitada. El chantaje de “lo tomas así o la dejamos para la próxima legislatura” muestra sus frutos recién ahora, con un evidente empantanamiento que puede condenarla al fracaso. Pese a ello, Evo Morales se apresuró en hacer realidad esta sentida demanda del pueblo boliviano, aunque posteriormente se viera desnaturalizada por el permanente sabotaje de los enemigos del cambio.

La nacionalización de hidrocarburos ha supuesto una extraordinaria ganancia para el país. Por encima de discusiones academicistas –si fue o no fue una nacionalización o una simple mejora en las condiciones contractuales con las empresas petroleras– lo cierto es que Evo Morales llevó a la Nación a una victoria histórica en este aspecto, a despecho de críticos y criticones que aseguraban que, por esa vía, las inversiones se esfumarían y que tendríamos que “comer” nuestro gas. El Bono Juancito Pinto, financiado por los excedentes provenientes de los hidrocarburos, es una muestra de cómo una medida revolucionaria acerca parte de esa riqueza a las manos de todo el pueblo.

Otro hito ha sido la reforma a la Ley 1715, conocida como Ley INRA. Y si bien hasta ahora no es posible ver frutos concretos que reviertan la secular injusticia en la tenencia de la tierra, esta medida recupera la esperanza para campesinos e indígenas de alcanzar una verdadera justicia agraria que va más allá de la simple repartija de tierras, para proyectar un nuevo modelo de desarrollo basado en principios ancestrales de respeto a la madre naturaleza y una visión holística que precautela nuestros recursos al basarse en consideraciones que no se limitan a la ganancia.

Precisamente por todo ello, en el plano internacional, después de décadas, Bolivia recupera el respeto y la admiración de propios y extraños. Ya no es más el país campeón de la corrupción, de la componenda y de la traición al pueblo. Ha promovido la integración latinoamericana para beneficio de los pueblos y no para optimizar su explotación y opresión, insertándose vigorosamente en el concierto internacional con voz propia y transparencia. El respeto a la soberanía y dignidad nacionales se hace patente en foros y encuentros de diversa índole, al punto que personalidades de todo el mundo han unido voces para promover la candidatura de Evo Morales al Premio Nobel de la Paz.

Por supuesto, esta titánica tarea de devolverle el poder al pueblo debe enfrentar la oposición abierta y/o encubierta de quienes pierden privilegios y ven que se les acaba la farra de años. Para proyectar sombras a este año, continúan con una campaña de desestabilización iniciada el mismísimo 18 de diciembre del 2005, una vez conocida la gran victoria popular en las urnas. Cayetanos a sueldo y tontos útiles desinforman y tergiversan la realidad, vanamente hasta ahora.
El pueblo tuvo paciencia y ahora sapiencia. Bolivia Soberana, Digna y Productiva no es ya slogan de campaña, no es propuesta de un partido o de un movimiento, es la lucha de todas y de todos por ser Bolivia o dejar de serlo.

Bolivia en la hora latinoamericana

Fernando Valdivia Antisolis

Sin duda, el continente latinoamericano y caribeño atraviesa por uno de los períodos mas importantes de su historia reciente. No es casual que los pueblos de varios países hayan enarbolado esta vez la papeleta electoral para expresar su desacuerdo con el modelo neoliberal impuesto que, lejos de mejorar sus condiciones de vida y de trabajo, ha terminado por condenar a la pobreza extrema y millones de seres humanos en el planeta.

En ese contexto, cobra particular importancia la insurgencia boliviana. No es ésta una revolución clásicamente dirigida por una izquierda marxista, aunque ella no está ausente del proceso ni mucho menos. Es un camino abierto a punta de caminatas de indígenas y originarios que, desde hace más de una década, vienen reclamando libertad, tierras, inclusión, respeto a su cultura, revalorización de sus saberes… en suma, que finalmente se les permita construir el país a imagen y semejanza suya y no con modelos prestados.

Evo Morales encarna ese ideario boliviano –por darle un nombre que englobe a las más de treinta etnias que pueblan nuestro territorio de un millón de kilómetros cuadrados– y ha expresado su voluntad de encaminar al país a un cambio que culmine finalmente con la satisfacción de esas expectativas. Precisamente por ello, ha logrado un par de inéditas victorias electorales que confirman el camino que se ha propuesto la inmensa mayoría nacional.
Pero más allá de ese hecho, el estilo y la forma de gobierno de este indígena le ha devuelto a Bolivia el respeto que se merece en el concierto de las naciones. Es que no ha sido solamente un adorno folclórico aquello de su origen y de sus planteamientos: ideología originaria mediante, ha devuelto a la política, en aquella parte del arte de gobernar, el sentido decente que siempre debiera prevalecer. Así, consciente de la difícil situación por la que atraviesa la mayoría, no ha vacilado en recortar drásticamente sueldos y salarios, generando un ahorro que inmediatamente lo ha puesto en el saco de la educación y de la salud.

Ha impreso a su gestión, además, un estilo derecho y transparente; por ello, no le ha temblado el pulso a la hora de remover de sus funciones a funcionarios de alto nivel, a la sola sospecha de irregularidades. El ama sua, ama llulla y ama kella (no seas flojo, no seas mentiroso, no seas ladrón), que normara las relaciones de sus antepasados, ha resurgido como fundamento ético que le da un sólido liderazgo, crecientemente influyente.

Probablemente estos rasgos, antes que las medidas antineoliberales que ha impulsado, sean los que generen también una esperanza en poblaciones indígenas y originarias allende las fronteras bolivianas. No en vano, en la última cita de aquellos en La Paz, no faltaron voces que proclamaron la necesidad de conformar una organización latinoamericana que tuviera en Evo Morales a su máximo representante.

Tal actitud vivencial ha sido complementada con una enérgica acción gubernamental que se destaca por el cumplimiento de una serie de promesas electorales. Así, la convocatoria a la Asamblea Constituyente –con todas las dificultades que implica el haber aceptado una convocatoria de suyo antidemocrática, pues muchos asambleístas electos representan más a regiones que a ciudadanos– abre la esperanza de un cambio sustancial en la Carta Magna. La nacionalización de los hidrocarburos –puesta en tela de juicio desde el punto de vista academicista (¿es o no es una nacionalización?)– ha reportado al país cientos de millones de dólares más al año; recursos que se canalizan, paradójicamente, a través de las prefecturas en manos de la oposición que le hacen una guerra sin cuartel.

No extraña pues que, en ese marco, Evo Morales apoye resueltamente las iniciativas de otros líderes latinoamericanos empeñados en revivir el ideario bolivariano de la Patria Grande. En esa perspectiva, ha firmado el ALBA con Cuba y Venezuela y ha iniciado un programa ambicioso de integración continental.
¿Le alcanzará el tiempo para realizar tamaña obra? La respuesta está en la habilidad que tenga de sortear una furiosa oposición empeñada en sabotear su gestión, bajo la mirada complaciente y cómplice de la actual administración norteamericana.

2007 se presenta, en esa perspectiva, como un año lleno de expectativas y amenazantes nubarrones.

Balance Económico 2006

El 2006 se encargó de impulsar la economía boliviana. El 2007 se caracterizará por un incremento substancial del gasto público que dinamizará la demanda interna y se espera que el crecimiento de este nuevo año descanse en el impulso fiscal.

Es posible que el PIB tenga un crecimiento del 5 por ciento, pero no se garantiza la estabilidad económica a largo plazo. Una opción de cambio es que se inicie el desarrollo competitivo y moderno en la producción de bienes y servicios. El gobierno debe prevenir la inflación

Jenny Mamani

Bolivia comenzó un nuevo ciclo económico y social, este se inició cuando un líder indígena se convirtió en Presidente de la República (22 de enero). Fue elegido por mayoría absoluta (53,7 por ciento), suceso que se registra por primera vez dentro de la historia de este país.
El jefe de Estado, Evo Morales, implementó estrategias económicas para llevar adelante la política de austeridad. La misma recortó los gastos del gobierno, un claro ejemplo es la reducción salarial del primer mandatario, en un 44 por ciento, y de autoridades de los tres poderes del Estado. Esta rebaja estuvo acompañada con la disminución de gastos de representación, lo que permitió ahorrar 61 millones de bolivianos al gobierno central.
Se realizó también un incremento del 7 por ciento a los sectores de educación y salud - porcentaje que no se registra desde hace más de cuatro años-, se otorgó un aumento a los sueldos de la Policía y las Fuerzas Armadas. El Salario Mínimo Nacional (SMN) creció en un 13.6 por ciento, según datos del documento: “Economía y Política Económica 2006” de la Unidad de Análisis de Políticas Sociales y Económicas (udape) del Ministerio de Planificación y Desarrollo.
Las cifras hablan por si solas: el 2006 se caracterizó por ofrecer un buen comportamiento macroeconómico, es decir, la economía en Bolivia ha mejorado, según el análisis del Profesor de la Universidad Mayor de San Andrés, Armando Méndez Morales, quien asegura que es la primera vez en los últimos 54 años que el sector público cerrará sus balances a fin de año con un superávit, lo que nos dice que han existido más ingresos al Estado que gastos públicos. La Udape estima un superávit fiscal del 5.9 por ciento del PIB (4.971 millones de bolivianos), esto es considerado como un comportamiento inédito en las finanzas públicas desde 1940.

Gastos e Ingresos del Gobierno General
Méndez señala que este suceso se da por la creación del impuesto del 32 por ciento sobre los hidrocarburos. Lo que significará, para el 2006, aproximadamente un ingreso anual de 650 millones de dólares que representa el 7 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), que es el total de lo que produce una economía en bienes y servicios por el lapso generalmente de un año.

El primer año de este gobierno tiene la presencia de un superávit fiscal del orden de los 460 millones de dólares si se incorporan a las empresas públicas y de 380 millones de dólares si se las excluye. Esto sucedió porque los ingresos para el Estado subieron hasta ubicarse en un 36 por ciento del PIB y los gastos disminuyeron en casi dos puntos porcentuales del PIB, ubicándose cerca al 32 por ciento.

Sin embargo, Méndez, quien fue presidente del Banco Central de Bolivia (BCB) afirma en el escrito que los recursos fiscales provenientes del nuevo impuesto a los hidrocarburos no han sido gastados porque el superávit fiscal corresponde a las regiones (prefecturas y municipios) y no al gobierno. Garantiza que por el continuo incremento de depósitos de estas entidades regionales en las cuentas fiscales alcanzaron un flujo anual, para el 2006 de 340 millones de dólares. Quiere decir que son las regiones las que no gastaron y ahorraron sus ingresos. “Como los recursos del gobierno no fueron suficientes para atender sus obligaciones es que tuvo que recurrir, - como en otros años- al endeudamiento interno”, que sigue aumentando. En 1994 su saldo era menor a 100 millones de dólares, el 2006 es más de 2.630 millones.

La Deuda Pública Interna aumentó aproximadamente en 420 millones de dólares, esta se ha ido incrementando desde los años 90’.

“Al 30 de noviembre de 2006 (la deuda) acumulada con el sector privado fue de 2.212 millones de dólares, monto superior al dato registrado en noviembre de 2005 en 303 millones de dólares”, asevera Udape.

La Deuda Pública Externa no se pagó, es menor a la que se tenía el 2005 (4,935 millones de dólares) porque el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM, en inglés: World Bank) condonó un total de 1,736 millones de dólares. La deuda se ha reducido a 3.200 millones de dólares hasta octubre de 2007, asegura Méndez, pero Udape estima que se cerrará el 2006 con un saldo de 3.249,3 millones de dólares (30,7 por ciento del PIB), similar al registrado en 1984. Hasta julio de 2006 se debía 3.189,1 millones de dólares, monto que fue el más bajo de los últimos 22 años.
El ex presidente del BCB afirma que el “Presupuesto General de la Nación (PGN) para el 2007 confirma que la disminución real del gasto público es un hecho coyuntural, ya que el próximo año se tendrá el gasto público más alto de toda la historia republicana”.
Se espera que actual gobierno dinamice el crecimiento económico con políticas por el lado de la demanda como lo ocurrido en el “crecimiento de los ingresos fiscales junto a una sorprendente disminución del gasto público”, ‘caso contrario se estaría incubando presiones inflacionarias’.

A pesar del aumento en los precios registrado en noviembre, la inflación continúa dentro del rango programado por el BCB, aunque por encima de la meta intermediaria del 4 por ciento. Es posible que se realice un ajuste de precios hacia la baja en los próximos períodos.
La Udape señala que Cochabamba es la ciudad con inflación más alta (6,91 por ciento en noviembre) porque existe mayor incidencia de factores de demanda interna y externa, como los de oferta(venta de carburantes y de productos perecederos). Le sigue Santa Cruz ( 5,02 por ciento) en donde se observa un incremento en la incidencia de la oferta comercial, pero estos fueron relativamente moderados en El Alto(4,86 por ciento) y La Paz (3.45 por ciento).

Billete contante y sonante
A octubre de 2006 la emisión monetaria creció 14 por ciento con respecto a diciembre de 2005, el crecimiento fue mayor al registrado a octubre de la gestión anterior (11 por ciento). Esto se explica porque existe una mayor cantidad de billetes y monedas en poder público.
Méndez calcula que hasta fin de año de 2006 la expansión de la creación del dinero será 13 veces respecto a la que se tuvo a finales de 1990.

La Udape señala que según el BM los salarios en los países de altos ingresos son aproximadamente cinco veces mayores a los percibidos por los trabajadores en países de bajos ingresos, esto genera incentivos para una alta migración de trabajadores. Ellos emiten a sus países de origen una parte importante de sus ingresos. En los últimos años éstas se han constituido en una de las principales fuentes de financiamiento externo de los países en desarrollo.

Las remesas recibidas en Bolivia a septiembre de 2006 llegaron a 385 millones de dólares explicando más del 20 por ciento del superávit de la cuenta corriente, que es un instrumento básico en el negocio bancario que permite a los bancos captar dinero del público. Para finales de 2006 se espera que lleguen a 500 millones de dólares, con un crecimiento cercano al 80 por ciento en comparación a 2005.

Las entidades microfinancieras autorizadas compuestas por los Fondos Financieros Privadas, y los bancos: Sol y Los Andes, no son las únicas que se dedican a financiar sectores sociales productivos con escasos recursos como las pequeñas empresas y microempresas, sino también varias ONGs que operan de manera exitosa, confirma la Udape.

El 2006 se estableció que los Gastos Reservados se “congelen” al monto ejecutado al 23 de enero. El saldo fue transferido a una partida de previsión a fin de poder pasar a otras partidas de gasto de esa forma se transparentó los mismos y permitió que el Estado pueda atender las necesidades sectoriales.

La política de austeridad permitió reducir el presupuesto de la Administración Central lo que confirma que el gobierno de Evo Morales ha dado sus mejores pasos en su primer año de gestión, pues existe asentimiento sobre el buen estado de la economía que no se había visto desde hace un largo periodo de la historia boliviana.

PUNTEO
2.285 c
Perspectivas para el 2007
• El total consolidado de recursos públicos (ingresos y endeudamiento), que presupuestariamente dispondrán todas las instancias públicas será de un 30 por ciento más con relación al Presupuesto General de la Nación(PGN) del 2006 (58,918 millones de bolivianos contra 45,316 millones de bolivianos de 2006 que inicialmente fue aprobado por el Congreso Nacional).
• No se debe esperar una expansión de los ingresos fiscales, como la que se tuvo este año. No habrá un crecimiento económico significativo el 2007.
• Los ingresos fiscales del gobierno se moverán en torno a un 36 por ciento del PIB, un volumen parecido al que se tiene el 2006. El superávit desaparecerá el 2007 para constituirse nuevamente en un déficit tal como ha sido el comportamiento histórico.

• El financiamiento del déficit para el año se dará internamente y fundamentalmente con los recursos públicos que fueron ahorrados durante el 2006, para llegar al 3.4 por ciento del PIB de recursos financieros prestados, que se requieren para cubrir el déficit fiscal que estima el PGN 2007.

• Se tiene presente una inflación( aumento del nivel general de precios de la economía)de 4 por ciento. Factores como el fenómeno del Niño representarían un mayor gasto del gobierno entre otros, que se podrían elevar a un 4,5 por ciento.
• No se debe esperar un fuerte crecimiento de las exportaciones el 2007.
• Se espera que continúe con la política de 2005(que desde julio de ese año el tipo de cambio no volvió a subir), con el propósito de combatir las presiones inflacionarias.
• El 2006 refleja un buen estado de la economía mundial, pese a la inestabilidad del precio del petróleo y el reciente desequilibrio en la cuenta corriente de Estados Unidos. Se prevé que el dólar se deprecie en un 5 por ciento frente al euro el 2007 y 2008.
• El Banco Mundial otorgará recursos concesionales por 140 millones de dólares hasta el 2008. a partir de 2009 Bolivia accederá únicamente al financiamiento no concesional del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF)
Fuente: Datos del documento: “Economía y Política Económica 2006” de la Udape y Conferencia ofrecida en el Seminario “Situación Actual y Perspectivas de la Economía Boliviana” en la UMSA por el profesor, Armando Méndez Morales.

RECUADRO
1.600c
Incremento en las exportaciones
El aumento de los precios de los metales a nivel mundial fue más fuerte que el de los hidrocarburos porque la fuerte demanda provenía de la economía China, que explica alrededor del 50 por ciento del crecimiento del consumo mundial de metales (aluminio, cobre, acero, entre otros) en los últimos años.

En Bolivia el Índice de Precios de Productos Básicos (IPPB), incluyendo los hidrocarburos, registró un crecimiento de más de 46 por ciento, si se excluyen los mismos, el aumento fue superior a 49 por ciento. El índice de precios del sector minero creció en 74 por ciento destacándose en el incremento el precio del zinc(133 por ciento), plata (57 por ciento), oro (35 por ciento) y estaño (17 por ciento)

En el caso de los hidrocarburos se incrementó el precio del gas natural (45 por ciento) fue mayor que el alza del petróleo. Los precios de los productos agrícolas aumentaron en un 4,3 por ciento. Los precios del complejo soya en su conjunto declinaron en 0,9 por ciento.

El ex presidente del Banco Central de Bolivia, Armando Méndez, afirma que existió un verdadero “boom” de las exportaciones que alcanzaron alrededor de 4. 000 millones de dólares has fines de 2006. esto sucede desde el 2003. En promedio, durante los últimos cuatro años el valor de las exportaciones se han incrementado en un 30 por ciento por año.
Las exportaciones de gas se han convertido en el 50 por ciento del total de las mismas.

CAJA
La demanda externa ha sido el principal impulsor
2006 alcanza una tasa del 40 por ciento
2005 del 25 por ciento
2004 del 38 por ciento
2003 del 20 por ciento

EPÍGRAFES

El déficit fiscal se financiará preferentemente de manera interna. El ritmo de las exportaciones disminuirá. Para controlar las presiones inflacionarias se reducirán las reservas internacionales y se mantendrá fijo el tipo de cambio.

La Ley de Hidrocarburos cumple el Referéndum del 18 de julio de 2004 , que norma la nueva política de hidrocarburos en Bolivia

Entre el 2005 y 2006 la recaudación por hidrocarburos aumentó en un 61 por ciento (1,634 millones de dólares, principalmente por la aplicación del Impuesto Directo sobre los Hidrocarburos

El 1 de mayo de 2006 se aprobó el Decreto Supremo 28701 de nacionalización de Hidrocarburos “Héroes del Chaco”, se establece, entre otros, que los campos cuya producción certificada promedio de gas natural en 2005 haya sido mayor a los 100 millones de pies cúbicos diarios contribuirían además de regalías de 18 por ciento y el IDH del 32 por ciento, con un 32 por ciento adicional para YPFB lo que generó mayores recursos para el Estado

CAJAS
La tasa de inflación promedio de 2006 estará por el 4.3 por ciento.
El 2005 estuvo en un 5.4 por ciento

Superávit de 5.9 por ciento del PIB el 2006
2005 llegó a 1.1 por ciento
Fuente: La Razón 1 de diciembre de 2006

servido por antiimperialista sin comentarios compártelo

sin comentarios · Escribe aquí tu comentario

Escribe tu comentario


Sobre mí

Avatar de antiimperialista

antiimperialista-marxista

ver perfil »
contacto »
La Revolución Socialista es la Unica via para Chile para derrotar el neoliberalismo que esta destrozando a Chile por este Co Gobierno Concertación-Alianza que lo unico que hacen es favorecer a los empresarios en perjuicio de los trabajadores. "Avanzar sin transar, hacia una Revolución Socialista y la firma del ALBA"

Fotos

antiimperialista todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Enlaces

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera